viernes, 9 de diciembre de 2011

Receta para el corresponsal del Financial Times

Sr. Buck:  

Le propongo el siguiente ejercicio:

- Tome todos los 193 estados miembros de Naciones Unidas

- Substraiga aquellos en los que no se vote al jefe del estado en elecciones libres (o que no tenga elecciones de ningún tipo)

- Reste los muchos que no limiten temporalmente el mandato de su jefe de estado, o en los que no haya un método no-traumático de cambiarlo

- Aparque aquellos que no respeten los derechos de las mujeres, cultural y legalmente, y no cuenten con legislación específica contra el acoso sexual

- Elimine los sitios donde las minorías étnicas o religiosas no tengan igualdad de derechos, hasta el  punto de que miembros de esas minorías puedan conformar el tribunal supremo de ese lugar

- Aparte países que no cuenten con tribunales independientes capaces de juzgar a una alta autoridad del estado

- Substraiga estados en los que las decisiones de esos tribunales contra un ex presidente no serían respetadas y ejecutadas, o en los que la posibilidad de que esa autoridad, no depuesta en ningún cambio de régimen acabe en la cárcel, sea impensable  

Cuando haya reducido la lista al pequeñito número de países resultantes, entre los que no se encontrará probablemente ni el Reino Unido, ni el mío, España, pero sin duda sí estará Israel, tome todos los restantes y póngase a escribir sobre las limitaciones de sus sistemas políticos, sociales y legales. Y, si le queda tiempo tras este ejercicio de toda una vida, gaste al final unos minutos en escribir una nota a pié de página sobre los problemitas de Israel

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Qué decepción

Un medio que tenía por serio, que creía que evitaba los lugares comunes, el vocerío y la turba, se incorpora decididamente a la caspa nacional.

Esta es la fábula equivalente: Un reportero israelí. No es especialista en nada pero escribe con un estilo atractivo y provocador. De España sabe lo básico, pero mitifica  los ideales de los movimientos de liberación, la lucha de los pueblos, el débil contra el fuerte, la  resistencia a la colonización física y cultural… Ya tú sabes: la influencia generacional de medios y academia, el consenso de crítica y público. El reportero israelí visita el País Vasco.  

Con una inmutable predisposición ideológica que le hará caminar por las sendas más transitadas sin cuestionar ni una coma, aceptar y proclamar verdades de una sola frase que quepan en una pancarta, y evitando en todo momento otra cosa que no sea una presentación monocromática y simplista de un problema complejo y poliédrico, se lanza a la aventura de escribir un articulito, arriesgado en su tono y planteamiento (algunos lo tacharán de cínico), pero conservador, conformista y predecible hasta la grima en las ideas y la perspectiva que presenta.  

Con un conocimiento del tema en cuestión que parece limitado a una visitas a la hemeroteca de Egin y a fanzines de grupos radicales, traza la siguiente línea argumental:  

- Un supuesto territorio ancestral con aspiraciones de independencia desde la noche de los tiempos. Ninguna referencia histórica, ninguna perspectiva que contraste afirmaciones tan sesgadas. Ninguna visión inconformista o plural

- Una ocupación brutal y antidemocrática, por un vecino expansionista y fagociador. Ni un pero,  ni medio quizás, sin alternativas, sin dar voz a otros

- Un parlamento títere, unas elecciones de pandereta que excluyen a una buena parte de su sociedad y sus partidos: a los irreductibles más puros que se resisten a las componendas con los españoles. Nada que decir de los métodos de los violentos, de las razones de esa exclusión, de lo altamente dudoso de las buenas intenciones de los verdugos que le venden la moto. Nada que mencionar de los constitucionalistas que se consideran las verdaderas víctimas y no parecen haber recurrido a poner bombas en supermercados. A esos que les den

- Sus fuerzas de ocupación en tenebrosas fortalezas rodeadas de muros y alambradas (Intxaurrondo) donde se practican innombrables torturas (miles de denuncias, casi ninguna considerada por los tribunales de los ocupadores). Por supuesto, ¿para qué hablar de que los muros y las alambradas no agreden sino que defienden de la agresión, o de las masacres practicadas contra esos policías a los que se deshumaniza como brutos irracionales?. ¿Para qué poner en cuarentena reclamaciones de grupos extremistas con discurso violento y métodos terroristas contra las instituciones de un sistema que se reconoce como garantista y democrático?. ¿Qué nos debe impedir aceptar las tretas propagandísticas expuestas una y mil veces de esos grupos totalitarios a los que el reportero no somete al mínimo análisis crítico que le pueda desviar de su línea unidireccional?

- El recurso sentimental de los refugiados en el País Vasco francés, el acoso, las vidas rotas. Si, “refugiados” asentados en sus casas desde hace 40 años, escapados de un estado democrático… ¿qué importa?. Detalles, detalles… Sin mención a los otros que tuvieron que huir de la violencia de esas almas puras que el reportero retrata sin pecado concebidas. Los vascos escapados a otras partes de España para evitar la amenaza, el acoso, para escapar de los intolerantes

- La juventud ocupada, con sus experiencias de represión, la policía colaboradora con sus pasamontañas para ocultar su miedo colaboracionista y dar impunidad a su brutalidad. Las fuerzas militarizadas del ocupante, la humillación de los controles continuos. Ninguna referencia a  las razones para aplicar esas medidas de seguridad. A las vidas que protege. A que el estado democrático tenga derecho a defenderse dentro de la ley y con principios de comportamiento que nunca han aplicado, ni piensan aplicar, los terroristas, los fascistas exaltados que se nos hace pasar por idealistas libertadores

- Los presos políticos dispersos por España, el inhumano maltrato a sus familias, los tribunales de excepción (la Audiencia Nacional), las leyes antiterroristas sin respeto a derechos fundamentales mínimos. Ninguna mención a las víctimas del terrorismo etarra, a la barbarie. A la colaboración necesaria de grupos próximos que incitan al odio y enaltecen los métodos de los salvajes . A que las fuerzas de orden hacen su trabajo en las condiciones más difíciles ante en peligro continuo de un enemigo que no juega con las reglas del derecho, ni con ninguna otra regla.

- Y, claro, los colonos, los maketos, ese cuerpo social exógeno resultado de un plan preconcebido por el estado ocupante para diluir y corromper desde dentro a  los vascos y la identidad indisoluble entre un pueblo y su tierra, procediendo a su españolización forzada… ¿Hace falta seguir comentando, o simplemente debatir si se trata de un ejercicio de simplismo ingenuo o manipulación perversa?…

Esta es la crónica. La publica en un medio transversal, dinámico, vanguardista e intelectual. Y ahí queda eso  

domingo, 4 de diciembre de 2011

The Economist

Estupendo artículo sobre The Economist. Yo, que he sido fan de esa revista, he dejado de leerla. Llevan unos años empeñados en demostrar lo guais que son. Pues eso, ni Oriente, ni Occidente: Islam, Islam.

Sospeché y sospecho que algo tiene que ver el capital árabe en su editora, que está participada a su vez en un 50% por Pearson la del Financial Times, otro extraño caso de doble personalidad con el asunto de Israel. Bueno, recordemos que hubo un tiempo cercano en que Gaddafi era uno de los principales accionistas de ese grupo...

En fin, el FT lo sigo leyendo, pero de él comentaré algo cuando tenga tiempo

lunes, 17 de octubre de 2011

Los tontos del culo

Una más de los estalinistas atrincherados. Al parecer, Israel no tiene derecho a ejecutar su regulación urbanística. No sorprende, viniendo de quien viene, pero sigue asqueando el cinismo de los escribidores en tinta de bilis: la noticia debería ser que España financió una obra ilegal. O sea, que habría que buscar responsables en la administración, al incompetente que, o en su buenismo se la metieron los palestinos (ya sabemos que ese pueblo angelical incapaz del mal no podría hacer una obra sin permiso), o al que en su sectarismo ideologizado solo ve mala fe en cualquier regulación de Israel, incluso las de recogida de basura, y decidió apoyar con nuestro dinero una infracción. Estos payasos son los que, si el Algarrobico lo hubieran construido los palestinos, en vez de montar una campaña para tirarlo, montarían una recogida de firmas contra la criminal represión

sábado, 15 de octubre de 2011

Una banda de zombies que hiede a muerto

El País, los que marcan su línea editorial, son una banda, en el sentido guardiolano de la palabra. Unos sesentayochistas jurásicos, que han llegado a la senectud acostumbrados a que nadie les confronte su inconsistencia intelectual, el olor a alcanfor y pérdidas de orina que desprenden, y la grima que dan.

En su senilidad, no se dan cuenta de que secuestraron a la izquierda nacional, la despeñaron por el barranco de su sectarismo, su relativismo y sus ocurrencias, y le llevará, a ella y al país, generaciones para desprenderse de la roña de su bajeza de miras.

Eso al país. A El País hace años que no hay quien lo salve. se sofocaron practicando la masturbación con asfixia. Ni dignidad tienen para reconocer su profundo fracaso, total, absoiluto, sin paliativos, y solo son capaces, en sus últimos estertores, de coces de resentimiento contra el triunfo de la prosperidad y cualquiera que desplegara convicciones de libertad. No dan pena. Dan asco.

Ya van apestando a muerto. En cuanto les desenchufen los tubitos de nuestras subvenciones que los mantienen en un coma delirante y sulfuroso, que los entierren rápido

sábado, 8 de mayo de 2010

La televisión pública en España compite en sectarismo con Hamas TV

No suelo ver la tele. Menos la española. Y, aún menos, la pública.

El pasado miércoles 5 de mayo La 2 emitió un programa ("Para Todos") que les hubiera dado rubor sacar en Hamas TV. Si queréis alimentar la úlcera de estómago, echad un vistazo a este surrealista reportaje con entrevista incluida, a partir del minuto 42, presentado por Motse Tejera.

En estas te debates entre la furia, la mentada de madre y la objeción fiscal, o una queja que alguien que todavía trabaje allí con algo de responsabilidad, dos dedos de frente y un átomo de vergüenza (¿quedará alguién?) lea y, por lo menos, se sienta abochornado/a.

Como vereis por mi nota, cuestiones prácticas, y también sentimentales, me hicieron decantarme por la segunda. A vosotros os animo a quejaros en esta dirección (gracias a Daniel Fernández Marco), porque ese medio no es de ellos, estos resentidos indocumentados. Lo pagamos todos.

Mis padres, una hermana, un tio, un cuñado han trabajado o trajaban en RTVE. Es parte de mi vida. Hoy me siento avergonzado por la muestra de burda manipulación, desequilibrio y sectarismo demostrada en ese espacio en el que ideólogos profesionales, no periodístas, describen la Operación Plomo Fundido en Gaza.


Primero una voz en off nos explica que la Operación consistió en unos “bombardeos indiscriminados durante 23 días en respuesta al lanzamiento de dos misiles de corto alcance del partido Hamas”. Bombardeos indiscriminados no causan mil muertos (según Hamas) en una zona superpoblada, sino cientos de miles. Pero, ¿¿dos misiles??. Tras la retirada unilateral israelí de Gaza Hamas lanzó cerca de diez mil misiles contra poblaciones civiles de Israel. En incursiones Hamas asesinó y secuestró soldados israelíes, uno de los cuales Gilad Shalit, se mantiene cautivo de sus torturadores aún hoy.

Después un árabe nos cuenta que el bloqueo está matando a un millón y medio de palestinos de inanición, y que si no huebiese bloqueo, Gaza sería una potencia turística (¡!!!!!!!)

La conclusión del árabe, que no se cuestiona ni contrasta: “En Gaza se está decidiendo qué tipo de planeta queremos, un planeta democrático o un planeta opresor” Por supuesto, la democracia la representaría Hamas, organización terrorista, fanática. La opresión, Israel, un estado democrático.

En un medio público serio, los creadores de semejantes patrañas faltas de la mínima deontología serían severamente expedientados
Jorge Marirrodriga  los ha llamado, acertadamente, enterradores del periodismo. Carmelo Jordá lo define como grotesco

miércoles, 28 de abril de 2010

La verdadera pirata cree que todos son de su condición, y otros corsarios

El sectarismo de la corresponsal de El Mundo no tiene límites.

Hizbullah nunca es mencionada como organización terrorista (autora de atentados que han matado a israelíes, norteamericanos y españoles).

Habla de presos libaneses liberados por Israel sin mencionar los tremendos crímenes que cometieron y que ellos mismos reconocieron.

Habla de la "flagrante violación" de la resolución de la ONU por los vuelos israelíes, sin mencionar que Hizbullah destroza esa resolución que demanda el desarme inmediato de las milicias. Y esto se hace bajo las narices de nuestros soldados (el FINUL y su cooperación con terroristas está comandado por España).

Hizbullah, además, acosa continuamente a un miembro de la ONU (Israel) desde el territorio de otro (Líbano), como marioneta de otros dos (Siria e Irán).

Ron Arad "murió" durante su cautiverio. Pues eso.

Ni mención de estos "pequeños" detalles.

Ni de la lucha de un pueblo y un país, el Libano, por librarse de la tiranía teocrática de Hizbullah, cosa que sí hacen medios serios internacionales.

Pero, no os creais. La pirata se corta cuando escribe en un medio "mainstream". Cuando se pone a deponer basura en fanzines "de confianza", nos muestra un rostro aún más extremista.

Esta es la corresponsal que tiene El Mundo en Líbano. Una resentida que intoxica hablando de "censura" y "escuadrones de la muerte" y cuestiona el carácter democrático del Estado de Israel... ¡¡ desde el Líbano!!. Y, todo ello, poniendo como ejemplo Haaretz, uno de los mejores ejemplos de libertad de expresión en Israel y tolerancia con la crítica y el abuso del sistema democrático por los periódicos que estiran sus libertades al límite, poniendo en peligro la seguridad de todos.

¿Cinismo?. No, lo siguiente

Los de Haarezt, por cierto, calladitos ante la evidencia de que se usa su nombre para intentar destruir a Israel

Por cierto. Si quereis más resentidas en esa línea (otros términos usados por miembros del PSC para referirse a periodistas del genero femenino que trabajan en TV3 y su grado de insatisfacción sexual me resultan sexistas), bocanegras (esto es un hecho objetivo: que enseñe los dientes y de a oler su pluma), aquí va la otra deslegitimadora de cabecera de El País. Una joven promesa de la intelectualidad patria (el otro debe ser Pániker, adecuadamente replicado por José en LD).

O sea: El Mundo es Mundo Obrero. El País, El Alcazar. Los dos cada vez más violentamente bunkerizados. Así les va: en Tercera Regional de los medios internacionales y al borde de la quiebra. Enhorabuena

martes, 6 de abril de 2010

La plaga

Andamos mi amigo José y yo un poco desbordados. Donde quiera que mires, te sale un indocumentado (un tonto útil en el mejor de los casos, que regurgita imbecilidades repetidas una y mil veces, como lo de acabar con la ocupación de Gaza), o un “todista” (experto en todo que se lanza a escribir sobre Oriente Medio, seguro de que escupir sobre los judíos e Israel es apuesta segura de éxito, aunque no pueda poner el Mediterráneo en el mapa).

He estado en estas fechas intentándome escapar, leyendo sólo prensa extranjera. No es menos aterrador. Desde algunos buenistas neo-hippies del New York Times (¿por qué no nos abrazamos todos y bailamos kum-ba-ya, dado que cuando los ángeles de la tolerancia con turbante tengan Jerusalem Este toda la inquina anti-occidental de los islamistas desaparecerá?), a los muy malintencionados de Foreign Policy (un verdadero fanzine que considera que los sionistas no pueden estar involucrados en el diseño de la política exterior para Oriente Medio de EEUU lo que, supongo, descalifica a Ross tanto como a Biden… Y ya puestos a denunciar, a ver quién no tiene múltiples lealtades, ¿no?).

También están los del auto-odio israelí: la culpa la tenemos nosotros, que no somos mejores que ellos. Y los que directamente piden que Israel sea un país tutelado, simpre que el tutor sea suficientemente progre

Quedan reductos de cordura… pero pocos

En mitad de esta vorágine surgen, finalmente, los resentidos, los que rezuman odio por las mañanas. Hoy tenemos el gusto de presentároslos con una madrina singular: la inefable bocanegra (literal y figurada) Maruja Torres, a la que nadie parece haberle explicado que la bilis y el tabaco manchan irreparablemente los dientes.

Lo bueno de esto de “Periodismo Humano” (interesante nombre para una actividad fundamentalmente carroñera), es tenerlos ahí a todos juntitos. Desde Bauluz (la inolvidable exposición de Arcadi Espada de su manipulación se enseña en las escuelas de periodismo), pasando por Arce (el radical que odiaba tanto la libertad de expresión que boicoteaba actuaciones musicales como sus admirados piqueteros), La Prieto (si se muerde la lengua se envenena), Olga Rodríguez (vereis que en la idiotez no hay problema de coutas de género)

Piden colaboraciones monetarias. Ja, ja. Predigo que si dependen de contribuciones y el mercado libre, o se alimentarán a base de mala baba o se volverán todos a buscar refugio a sus medios "naturales": Canal Sur, la Ser, El Mundo... Claro que, antes de que eso suceda, vivirán una temporada de nosotros y nuestros impuestos. Faltaría más.

Entre tanto, siguen conspiranóicos. Me parto

Y, ahora, José, tú que sabes de esto ¿cuántas etiquetas hay que ponerle a este post?. ¿No hay ninguna que ponga TODOS(AS)?