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jueves, 17 de diciembre de 2009

Las inexactitudes de Ricardo Mir de Francia

Me remito al último comunicado de ReporteHonesto.

lunes, 7 de diciembre de 2009

La residencia de los palestinos en Jerusalén y la omisión de información

Casi todos los corresponsales se hacen eco de la noticia anti-israelí de la semana.

Muñoz en El País: Israel anula el permiso a miles de palestinos para vivir en Jerusalén:

La mayoría de las revocaciones afectan a palestinos que han residido en el extranjero durante más de siete años. Con un agravante: a este respecto, cualquier pueblo o ciudad de Cisjordania también se considera el extranjero. El abanico de víctimas puede ampliarse fácilmente. La obtención de la ciudadanía de otro país o la residencia permanente bastan para arrebatar al árabe jerosolimitano la tarjeta verde (permiso de residencia).
García Gascón en Público: Israel quita residencias en masa del Jerusalén árabe:
Durante 2008, el Ministerio de Interior de Israel retiró el permiso de residencia a 4.577 palestinos que vivían en el sector ocupado de Jerusalén. Entonces gobernaba una coalición liderada por Kadima, y con la pérdida del permiso también les privó de los privilegios tales como acceso a la Sanidad pública que Israel otorga a la población no judía de Jerusalén Este.

Mir de Francia en El Periódico: Israel acelera las expulsiones de palestinos en Jerusalén:
Esta semana se ha conocido que el año pasado Israel despojó a casi 4.600 palestinos de sus derechos de residencia en Jerusalén. La cifra es 20 veces superior a la media anual de los últimos 41 años. Pero no es más que la punta del iceberg. Las medidas israelís para frenar el crecimiento de la población árabe en la capital disputada por ambos pueblos y judaizar su sector ocupado han abocado a decenas de miles de familias a una angustiosa batalla por la supervivencia. La UE lo llama «tratamiento discriminatorio»; otros hablan de «limpieza étnica» a golpe de ordenanza administrativa.
Uy, qué malo el gobierno israelí. Revocar el permiso de residencia a los árabes-palestinos de Jerusalén, ¡qué canallada! ¡apartheid! ¡racistas!

Incriminar al estado judío es muy fácil, sobre todo cuando los corresponsales de bien omiten deliberadamente información:

1) Si estos palestinos no tienen ciudadanía israelí es sencillamente porque no les da la gana. Informa BBC Mundo:
Luego que Israel ocupara el área en 1967, a los palestinos que vivían en Jerusalén Oriental se les ofreció la ciudadanía israelí. Muchos de ellos la rechazaron para no reconocer la soberanía israelí por lo que entonces se les otorgó residencia.
2) Como en todo país, la concesión de la residencia israelí está sujeta a una serie de requisitos, a saber (vía NyT):
under Israeli law, permanent residents may have their residency rights revoked if they live at least seven consecutive years outside Israel or receive foreign residence or citizenship.
Bueno, la cosa no es para tanto, ¿no? El titular más correcto hubiera sido: "Israel revoca la residencia a miles de palestinos de Jerusalén (que en su día rechazaron la ciudadanía israelí) por no cumplir los requisitos legales", y todos tan contentos. Ahora bien, si lo que se discute es la ley israelí de residencia por racista, deberíamos ser coherentes y tacharnos también de racistas a nosotros mismos, pues en España es condición sine qua non para obtener la residencia (temporal o permanente) la permanencia continuada en territorio español durante cinco años, y estoy seguro que no somos los únicos en Europa con una ley así.

Claro que todo esto no lo van a explicar los medios españoles, ¿cómo si no criticarían a Israel?

lunes, 26 de octubre de 2009

Ricardo Mir y los disturbios en Jerusalén

Ricardo Mir de Francia, corresponsal de El Periódico en Israel, escribe hoy una crónica muy poco atinada sobre los disturbios en el Monte del Templo / Explanada de las Mezquitas:

Un cóctel de rumores, provocaciones y mensajes de incitación está tentando el fuego.
Exacto: rumores, provocaciones y mensajes de odio, pero ¿por parte de quién? Si leéis el resto del artículo, deduciríais fácilmente que los israelíes son los culpables. Os voy a ahorrar el mal trago. Informa Times Online:
Yesterday’s violence was only the latest in a long series of clashes at the compound. Local Arabic radio stations began broadcasting at the weekend that Jews were planning to enter the site to pray, or dig under the compound and harm buildings there, prompting calls for Muslims to go and defend the site.
Algo, por supuesto, que no se ha producido y que el propio gobierno israelí ha desmentido. Son los líderes árabes quienes están avivando todo este follón y es Ricardo Mir quien se empeña en ocultarlo. El jeque Ra'ad Salah, líder del Movimiento Islámico de Israel (¡sí, existe un movimiento islámico en Israel!), afirmó que los enfrentamientos continuarán hasta que acabe la ocupación israelí sobre Jerusalén; vamos, indefinidamente.

Lo cierto es que los árabes demuestran tener una fantástica imaginación para idear teorías conspirativas acerca de cómo los judíos quieren adueñarse de la Mezquita de Al-Aqsa. Por ejemplo, hace unos meses un "experto palestino" dijo que los israelíes están ideando un plan de terremoto artificial (!) para demoler la Mezquita.

Sigue Ricardo:
El polvorín siguió estallando periódicamente. Para los judíos, aquí estuvo en su día el Templo de Salomón y Herodes.
¿¡Únicamente para los judíos!? Existen evidencias arqueológicas más que suficientes para acreditar que donde hoy se erige la Mezquita de Al-Aqsa antaño estaba el Templo de Jerusalén. Y testimonios como el de Flavio Josefo, donde documenta, con todo detalle, la destrucción del santuario judío por parte de los romanos. Pero Mir de Francia prefiere jugar al revisionismo histórico que trata de poner en cuestión la legitimidad de la Ciudad Santa en tanto capital del estado judío.

Acaba Ricardo Mir con la coletilla obligatoria de todo buen periodista pro-palestino: reseñar, una vez más, que Israel es el mal encarnado:
Pocos palestinos desean una nueva Intifada. Cisjordania está exhausta; Gaza encerrada. Pero si continúa la parálisis política, la expansión de los asentamientos y las medidas israelís para afianzar su control sobre la totalidad de Jerusalén, todo es posible.
Efectivamente, todo es posible, hasta un artículo tan parcial como este.

P.D.: Y no, no existe ningún plan israelí para retomar el control del Monte del Templo. De hecho, la ley judía prohíbe terminantemente a los judíos pisar siquiera el lugar, dada la santidad del mismo. Quienes hayáis estado por ahí, habréis visto este cartelito:



Pues eso.

ACTUALIZACIÓN: Más en HonestReporting UK.