jueves, 29 de octubre de 2009

Una de Hernán Zin

Hernán Zin, periodista y escritor argentino, escribe en su blog de 20 Minutos un bochornoso artículo a propósito del acuerdo militar que próximamente suscribirán España e Israel (negritas de un servidor):

Basta tener una leve noción de cómo funciona el poder para vislumbrar el aluvión de presiones que desde entonces debe haber sufrido el ejecutivo de Zapatero por parte tanto del gobierno de Israel como de intereses cercanos.
Tenía que salir. Poder, presiones e intereses israelíes. Hernán no lo dice, pero sé que lo piensa: el todopoderoso lobby judío ha debido de mover sus hilos.
Un ejército con un prontuario nefasto en la violación de los derechos humanos, tanto sea de forma diaria y continua en los checkpoints como en sus acciones militares sobre Gaza, ya se llamen Lluvia de verano o Plomo fundido, que siempre tienen el extraordinario y cobarde mérito de conseguir que más de la mitad de las víctimas sean mujeres y niños (como documentamos exhaustivamente en este blog desde el terreno).
¿Que documenqué? No, Hernán, no. Dudo mucho que te hayas tomado la molestia de contrastar las fuentes. Tú haces tuyos los datos que maneja el muy poco de fiar Ministerio de Salud de Gaza (propiedad de Hamas, una organización terrorista, te recuerdo) y la muy poca solvente ONG palestina Palestinian Centre for Human Rights, que infló descaradamente la cifra de víctimas civiles, lo cual no debería de extrañarnos: esta fue la política propagandística de Hamas, tal y como vino a reconocer un médico palestino al rotativo italiano Corriere della Sera.

Lo cierto es que el verdadero responsable de la mayoría de las víctimas civiles de Gaza, que sin duda las hubo (como en todo conflicto armado, sin que Hernán se rasgue las vestiduras por ello como hace con Israel), es Hamas, que utilizó a sus súbditos como escudos humanos. No lo digo yo, lo dicen las propias imágenes: aquí, aquí, aquí y aquí. Y este reportaje del nada pro-israelí Der Spiegel.

Un ejército que se sienta en el paso fronterizo de Nahal Oz para bloquear el acceso de gasolina, alimentos y medicinas a la población civil de la franja en un castigo colectivo que vulnera los principios del Derecho Humanitario y de la decencia elemental
Mentira. La ayuda humanitaria continuó llegando a Gaza durante la operación e inmediatamente después, incluso ahora, a pesar de que el objetivo de quien manda a día de hoy en la Franja es destruir al estado judío.
El apretón de manos que Zapatero protagonizará la semana que viene con Ehud Barak - que según el informe Goldstone y el sentido común de todos los que seguimos de cerca la operación Plomo fundido, tiene suficientes pruebas en su contra para ser condenado por crímenes de guerra –
Vale, demos por bueno el informe Goldstone. ¿Por qué entonces Hernán no reseña que Goldstone también acusa a Hamas de crímenes de guerra? No le interesa. Por mucho que rebusquéis en su archivo no encontraréis ni un solo post de condena o crítica a la organización terrorista.

Sean bienvenidos al blog de Hernán, cuya descripción reza:
El horror de la guerra a través del testimonio de sus víctimas.
En lo que respecta al conflicto palestino-israelí, a Hernán le preocupan únicamente las víctimas palestinas. Está en su derecho, y yo en el mío de advertiros de que la próxima vez que leáis alguna crónica suya tengáis bien en cuenta su falta de objetividad.